Pepe Arias: “Viajar es siempre la respuesta, no importa la pregunta”

Dejar el pago cuesta, pero aun así son muchos los tarijeños que han abierto sus alas y se han animado a dejar la campiña chapaca. En esta oportunidad vamos a conocer a José Luis Arias Guzmán, un tarijeño afincado en la ciudad de Dallas en Estados Unidos.
Este tarijeño, de 32 años,  finalizó sus estudios escolares en el colegio Felipe Palazón  y desde entonces, confiesa que se ha sentido motivado a moverse, viajar, hacer más amigos y conocer el mundo. “Quería viajar no para cambiar de lugar, sino sobre todo de ideas. Viajar es siempre la respuesta, no importa la pregunta».
En mayo  de 2016 Pepe, como le gusta que lo llamen,  tomó la decisión de dejar el nido. Confiesa que su familia se puso “más feliz » de lo que esperaba. «Parece que me querían lejos un tiempo”, bromea.

Los motivos de su partida fueron académicos,  lleva un año fuera de Tarija aunque tiene la sensación de haber partido hace mucho más tiempo.  “Un viaje de miles de kilómetros empieza con un pequeño paso, el primer paso es la aplicación y aceptación de las universidades, en torno a ello organicé todo mi viaje”.

“Quería viajar no para cambiar de lugar, sino sobre todo de ideas”

Para Pepe, lo más importante es estudiar y viajar cuando se le presenta la oportunidad, agregó que los primeros meses fuera ha cursado un programa de Gerencia en una escuela de negocios en Costa Rica (INCAE) y ahora se encuentra en Dallas en Estados Unidos estudiando inglés en Southern Methodist Univertsity (SMU).

Las cosas que más le han llamado la atención de estas ciudades han sido de San José (Costa Rica) su cultura y gente alegre, pero sobre todo la conciencia medioambiental y la vocación turística que han desarrollado.
En cuanto a Dallas, su ciudad actual, relata que es una ciudad que está en constante movimiento, moderna que crece todos los días y en donde existe una oferta gastronómica y cultural inmensa, museos, galerías de arte, eventos de todo tipo. “Sin miedo a equivocarme puedo decir que es una de las ciudades con mayor desarrollo dentro de Estados Unidos, un buen lugar para vivir y trabajar en estos momentos”.
De su ciudad de acogida, rescata la excelente señalización y organización que se tiene para recibir de manera adecuada al turista.
Aunque tampoco le han faltado los episodios curiosos como la adaptación al lenguaje. » Tenía muchos compañeros de Asia, y como ellos tienen un acento muy marcado al hablar el inglés, las primeras semanas sobre todo se le había pegado mucho el acento de ellos y estaba hablando muy raro. Decía: “gul molning, en vez de good morning”. 

Añorando Tarija

Pepe manifiesta que en general extraña toda la ciudad. “ Añoro tener la campiña tan cerquita y extraño algunas festividades como San Roque, carnaval, compadres, la familia y los amigos”, apunta aunque resalta que estos días de carnaval han sido particularmente duros fuera de Tarija.
De la comida chapaca, el extraña los asados con los amigos y las famosas empanadas de la “Corcha López”. Cuando alguien le pregunta cómo es su ciudad él dice que se refiere a Tarija como “un vallecito, donde se hace buen vino y un destilado de uva único en el mundo (Singani)».
«Cuando les cuento de Tarija busco venderla como una ciudad con una identidad muy particular diferente de las demás ciudades del país, un poquito más bohemia, muy acogedora”.
A modo de anécdota, cuenta que hay quienes piensan que Bolivia está en África, otros que la relacionan con el salar de Uyuni sobre todo o con el presidente Evo Morales. “Creo que no hemos sabido exportar nuestra identidad al mundo, tenemos un desafío como país en ese aspecto”.
De Tarija extraña mucho “la vida en comunidad” ya que «el tarijeño es muy de estar con la familia y amigos cerca». Sin embargo Pepe asegura que planea retornar en menos de dos años aunque cree no radicará en Tarija.
 
 

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