Investigación

Estas son las causas por las que las personas experimentan ansiedad después de beber alcohol

Estas son las causas por las que las personas experimentan ansiedad después de beber alcohol
Las personas más tímidas registran más ansiedad al día siguiente de haber bebido
lunes, 28 enero 2019 - 06:00 AM - Agencias
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Después de un día difícil en el trabajo, una discusión con la pareja o cualquier otro problema, es común que la gente recurra al alcohol debido a que se tiene la creencia de que genera cierta sensación de tranquilidad y felicidad momentánea. Sin embargo, la ansiedad y el consumo de bebidas alcohólicas están más relacionadas entre sí de lo que creemos.

De acuerdo con David Nutt, profesor de neuropsicofarmacología en el Imperial College de Londres, el alcohol es más peligroso que el éxtasis y el LSD.  Cuando una persona ingiere cualquier tipo de licor, se inhibe la actividad de las células nerviosas, así lo explicó el especialista al medio británico The Guardian.

Las dos primeras copas tienen un efecto adormecedor pues el cerebro se calma, reduciendo la excitación al hacer que se disparen menos neuronas. Por eso las personas se sienten felices al beber.

Cuando se llega a la tercera o cuarta copa, se genera otro efecto en el cerebro mediante el cual se empieza a bloquear el glutamato, principal transmisor excitador en el cerebro. La reducción de este neurotransmisor se traduce en menos ansiedad, por eso cuando alguien se emborracha se siente menos ansiosa que cuando sólo ha tomado un par de bebidas. En resumen, genera un estado de felicidad.

Lo siguiente que ocurre es que el cuerpo registra este desequilibrio en las sustancias químicas del cerebro e intenta corregirlo. Cuando alguien se encuentra borracho, el cuerpo busca reducir los niveles del ácido gamma-aminobutírico (GABA) a la normalidad e incrementar el glutamato. Por tanto, cuando se deja de beber, el cuerpo termina con una función de GABA baja y un aumento en el glutamato, situación que conduce a la ansiedad.

Según explicó David Nutt al medio ingles, el alcohol también conduce a convulsiones, por lo que las personas llegan a tener  problemas de abstinencia. El cerebro tarda al menos un día en volver a su estado normal, e incluso años.

Los desequilibrios en el neurotransmisor y el glutamato no son el único problema. El alcohol también causa un incremento de la noradrenalina, conocida como la hormona de la lucha o huída. De acuerdo con el especialista, esta hormona “suprime el estrés cuando se bebe por primera vez y lo aumenta en la abstinencia”.

Además de las causas relacionadas con los procesos químicos, hay una causa clave derivada de la imposibilidad de recordar las cosas que se dijeron e hicieron bajo los efectos del alcohol. Y es que cuando el glutamato se bloquea, el cerebro queda incapacitado para recordar.

La ansiedad generada por la ingesta de alcohol no afecta a todos de la misma manera. Un estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences arrojó que las personas más tímidas registraban niveles mucho más altos de ansiedad al día siguiente de haber bebido, que las personas más extrovertidas.

La investigación apuntó a que, posiblemente, los niveles Gaba sean más bajos de forma natural en las personas tímidas, por lo que su ansiedad al día siguiente es mayor. Otra teoría apunta a que es un efecto psicológico, debido a que este tipo de personas son más propensas a repasar las acciones cometidas.

Aunque beber puede solucionar la ansiedad a corto plazo, en el largo tiene consecuencias más perjudiciales, así lo señaló la investigación citada por The Guardian. Por tanto, se debe evitar beber ante una situación de estrés, pues las personas evitan enfrentar y solucionar el problema.

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