Champions League

El Barcelona gana al PSV gracias a otra obra de arte de Messi (1-2)

El Barcelona gana al PSV gracias a otra obra de arte de Messi (1-2)
Miércoles, 28 noviembre 2018 - 18:10 PM - Agencias
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El FC Barcelona cierra su clasificación como primero del grupo B para los octavos de la Champions League 2018/2019 tras ganar al PSV. Un golazo de Lionel Messi y un tanto de Piqué dieron la victoria en un partido muy disputado por los locales, con Luke de Jong comandando a un conjunto que no se amilanó en ningún momento.

Ficha del partido

1 – PSV Eindhoven: Zoet; Dumfries, Schwaab, Viergever, Angeliño; Pablo Rosario, Hendrix (Guti, min. 70); Gastón Pereiro (Malen, min. 70), Hirving Lozano, Bergwijn (Maxi Romero, min.79); y Luuk de Jong.

2 – FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, Rakitic, Vidal; Coutinho(Malcom, min.69), Messi y Dembelé (Denis Suárez, min. 80)

Goles: 0-1, min. 61: Messi. 0-2, min. 70: Piqué. 1-2, min. 83: de Jong.

Árbitro: Pavel Královec (CZE). Mostró cartulina amarilla a Hendrix (min. 25), Guti (min. 85), de Jong (min. 85), Alba (min. 86) y a Piqué (min. 90+3).

Incidencias: Partido de la quinta jornada de la liguilla de la Champions, grupo B, disputado en el Philips Stadion de Eindhoven

Personajes

Lionel Messi: Firmó otra obra de arte para el recuerdo. Un auténtico jugadón, apoyado en Dembélé y resuelto con un disparo al alcance de muy pocos. Armando rápido el tiro, al sitio menos esperado, sorprendiendo a todos a su alrededor cuando menos espacio había y cuando más le rodeaban.

Barcelona's Argentine forward Lionel Messi (C) vies with Eindhoven's players during the UEFA Champions League football match between PSV Eindhoven and FC Barcelona at Philips stadium in Eindhoven on November 28, 2018.

Barcelona’s Argentine forward Lionel Messi (C) vies with Eindhoven’s players during the UEFA Champions League football match between PSV Eindhoven and FC Barcelona at Philips stadium in Eindhoven on November 28, 2018.Getty Images

Luke de Jong: Estaba siempre donde su equipo lo necesitaba. Sin reparos para bajar a defender. Sacrificándose siempre para prolongar y cabecear balones en largo, en definitiva haciendo que el PSV jugase a lo que quería. Tuvo su premio en la segunda parte tras haber dado un larguero en la primera.

Nudo

Fallaron los más fiables en su especialidad y el PSV se lo creyó. Los holandeses se vinieron arriba nada más ver que su presión funcionaba. Un pase mal medido de Busquets provocó una contra que terminó con una falta muy peligrosa (chutó al palo Pereiro) y otro regalo de Rakitic puso nuevamente una ocasión en bandeja al uruguayo. En la primera el vuelo de Ter Stegen y en la segunda el palo evitaron el gol.

De Jong ganaba todas de cabeza y como un mariscal de campo llegaba a todos sitios para ayudar, prolongar, luchar… Lo que hiciese falta. Tras tanto cabezazo en mitad de cancha encontró su sitio. Centro largo al segundo palo y salto estratosférico para rematar al larguero. Ahí se terminó la empanada culé.

Messi comenzó a maquinar y a mover el juego por donde quiso. Dembélé cabalgó por derecha y Coutinho bajó para conectar mejor con la media. Vidal tenía hueco para incorporarse y lo aprovechó bien. El Barça dejó de errar en las salidas y el ímpetu local se esfumó. Si los 25 primeros minutos fueron del PSV, pudiendo marcar varios tantos, el resto hasta el descanso fue al contrario. Con dos goles blaugranas evitados bajo palos.

Gastón Pereiro y Arturo Vidal, PSV-Barcelona, Champions League
Gastón Pereiro y Arturo Vidal, PSV-Barcelona, Champions LeagueGetty Images

A vuelta de vestuarios los de Van Bommel volvieron a la carga. Con ánimos renovados y dispuestos a meter miedo como en la primera parte. Las tuvieron, pero tenerlas y no marcar suele salir mal casi siempre. Suele acabar con tu rival anotando a los pocos minutos. Así fué. Messi,que seguía a lo suyo también en la segunda mitad, había estado cocinando a fuego lento como le gusta a los culés y se cansó. Cambió de ritmo lejos de la portería para liarsela a toda la defensa rival.

Apenas un apoyo en Dembélé le bastó para recibir unos metros más adelante y marcar un golazo de escándalo. Un disparo improbable, pegado al palo más cercano, al ángulo menos esperado, con todos encima y todos mirando donde la ponía. Messi se lo guisó y todos los demás se lo comieron. Los suyos, porque disfrutaron de un deliciosa victoria gracias a su magia, y los rivales porque miraron atónitos la trayectoria de un balón que tenían al lado y que nunca hubieran podido parar.

La guinda del pastel la puso Piqué. Con un remate de listo, cambiando por completo la trayectoria de una falta lanzada por Messi, llegó el segundo tanto del Barcelona. Aún así el PSV no se hundió. Extrañamente a lo esperado siguió empujando como si el partido siguiese 0-0. Sus ocasiones siguieron llegando y el tanto de Luke de Jong, a falta de ocho para el final, subió más si cabe la moral de la tropa neerlandesa.

A la desesperada siguieron atacando y dejando mucho espacio para las contras culés. No aprovecharon ninguna de las que tuvieron, tampoco pudo materializar las suyas el conjunto de Eindhoven, que acabó echando de menos los palos que no entraron al inicio. Perdieron, pero al menos con la cabeza bien alta tras el partidazo que completaron./Eurosport

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