Fronteras

En Marruecos, migrantes sobreviven en un vertedero soñando con Europa

En Marruecos, migrantes sobreviven en un vertedero soñando con Europa
Domingo, 8 julio 2018 - 13:02 PM - Agencias
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En un vertedero de basura a cielo abierto, fuera de la vista de los veraneantes que se broncean en la costa marroquí, jóvenes migrantes sobreviven en la inmundicia, carcomidos por la vergüenza y la miseria, soñando con llegar a Europa, justo enfrente.

En cuclillas bajo un sol ardiente, Yusuf saca su comida de una pila de basura, tal como hacen las gaviotas y los perros, y como decenas de otros jóvenes, a veces menores de edad, que huyen en la desesperación de un país socavado por la pobreza y la corrupción, con la expectativa de un futuro mejor.

“Mi madre estaría enferma si viera esto”, dice con tristeza este guineano de 20 años. “Estamos pasando por un momento muy difícil, no tenemos trabajo, comemos de la basura, no tenemos otra opción”, lamentó.

Desde el vertedero de olores apestosos, en lo alto de la ciudad de Fnideq, se percibe una playa de aguas de un azul profundo, a corta distancia de la costa española y a unos kilómetros de un lugar de vacaciones del rey Mohammed VI.

En el horizonte se ve el enclave español de Ceuta, última etapa a Europa para miles de inmigrantes clandestinos después de atravesar durante meses o años el continente africano.

Yusuf llegó a Marruecos hace cinco años, luego de una larga odisea que lo llevó por Malí y Argelia.

En varias oportunidades intentó cruzar la barrera que marca la frontera entre Marruecos y el territorio español de Ceuta. “Aquí cada uno tiene sus sueños, estudia, trabaja, juega al fútbol. Yo sueño con estudiar en España”, suspira.

– “Vulnerables” –

Dos de sus compañeros sacan la basura enterrada bajo tierra con una pala. “Nos hace sentir vergüenza, nuestras familias no saben que estamos haciendo esto”, dice Fintor, un maliense de 22 años. También quiere ir a España, “jugar al fútbol o hacer cualquier cosa”.

Un camión cargado con botes de basura viene a tirar su carga. Los jóvenes se arrojan para aprovisionarse antes de que una máquina llegue a enterrar los desechos. Fintor encuentra una máscara teatral barroca y se aleja, ante los rostros risueños de sus camaradas.

 (AFP)
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