Guerra

Abandonados a su suerte para reconstruir la ciudad siria de Kobane

Abandonados a su suerte para reconstruir la ciudad siria de Kobane
Sábado, 9 junio 2018 - 10:55 AM - Agencias
WhatsApp Email

Ahmed Saleh pidió ayuda a las autoridades kurdosirias para reparar su casa de Kobane, dañada por los combates contra los yihadistas. Fue en vano y tuvo que echar mano del dinero de familiares expatriados.

Los habitantes de esta ciudad kurda del norte de Siria, un país en guerra, tienen que arreglárselas solos para levantar una localidad que ha quedado en ruinas después de que las fuerzas kurdas expulsaran de ella en 2015 al grupo yihadista Estado Islámico (EI) con la ayuda de Estados Unidos.

Ahmed Saleh se refugió en Turquía al comienzo de la batalla y regresó a Kobane un año más tarde. Se encontró con dos de las tres habitaciones de su casa derrumbadas. “Quedamos impresionados por el alcance de los destrozos”, dice este zapatero de 45 años.

Al principio creyó que las autoridades kurdas locales les ayudarían, pero acabó “perdiendo la esperanza”.

Él pidió ayuda a familiares residentes en el extranjero, que le enviaron dinero. “Mi hijo en Alemania y mi hermano en el Kurdistán iraquí me ayudaron”, dice este hombre, que afirma haberse gastado por ahora 1.150 dólares en las obras.

En el barrio de Butan hay otras casas reconstruidas aunque todavía se ven los impactos de balas en las paredes.

Mohamed Naasan, de otro barrio, rehizo la suya con la ayuda de su esposa y de sus hijos y echando mano de sus ahorros.

“El EI destruyó completamente nuestra casa”, afirma este kurdo de 76 años. “Vino personal del municipio, tomó nota de los daños pero no hizo nada”, lamenta. “Nadie nos ayudó, me costó mucho dinero”.

Los impactos de balas en las fachadas y las casas completamente destruidas del norte de la ciudad dan fe de los destrozos provocados por meses de combates encarnizados.

En enero de 2015, las fuerzas kurdas apoyadas por la coalición internacional dirigida por Estados Unidos expulsó al EI de Kobane. Tres años antes el régimen sirio se retiró de las zonas con población mayoritariamente kurda en el norte del país, donde las autoridades locales establecieron una autonomía de hecho.

Un total de “5.000 casas fueron destruidas en Kobane, de las cuales alrededor del 70% han sido reconstruidas”, afirmó a la AFP el responsable local Anwar Muslem.

“No teníamos medios para ayudar a reparar las casas. Los expatriados ayudan a sus familias y eso está bien”, añade.

Las infraestructuras también resultaron dañadas, pero las autoridades lograron conectar el suministro eléctrico y el agua a las casas y levantar escuelas, afirmó. Aún así los cortes de agua y de electricidad son moneda corriente.

Muslem está decepcionado con la falta de ayuda financiera de la coalición internacional. “Hasta ahora, la coalición no nos brindó ningún apoyo, pese a que repetimos muchas veces la necesidad de reconstruir juntos tras haber combatido juntos al EI”, lamenta.

La coalición antiyihadista destinó fondos al desminado y a la reconstrucción de infraestructuras (red de agua y puentes) en las zonas arrebatadas al EI.

– Museo al aire libre –

Alrededor de 250.000 personas viven actualmente en Kobane, en comparación con las 400.000 de antes del estallido de la guerra en 2011, afirma Muslem.

Algunos consiguieron juntar el dinero para las obras pero otros fueron menos afortunados.

“No tenemos los medios para reconstruir”, lamenta Muslem Nabu, un profesor de kurdo de 32 años, que alquila un apartamento.

En otro sector de Kobane, el más dañado, las autoridades locales no quieren reconstrucción para tranformarlo en un museo al aire libre, un testimonio de la batalla contra el EI.

Según Muslem, las autoridades pagaron indemnizaciones a los inquilinos o propietarios de la mitad de las 500 viviendas de este sector del norte de Kobane.

Para Faydan Khalil, quien vive en él con su marido y su suegra, este proyecto supone una doble pérdida para su familia.

“Mi marido tuvo que trabajar duro para que reconstruyamos nuestra casa. Ahora quieren transformar la zona en museo y nos tenemos que ir”, lamenta. “En compensación nos prometieron terrenos pero no tenemos más dinero para edificar una casa por tercera vez”. (AFP)

LO MÁS VISTO