Talentos tarijeños

Rosita Méndez, joven promesa de la danza árabe y el modelaje en Tarija

Rosita Méndez, joven promesa de la danza árabe y el modelaje en Tarija
Rosita Méndez
Sábado, 21 abril 2018 - 10:23 AM - Gabriela Flores
WhatsApp Email

Rosita Méndez Jorges una tarijeña de 22 años que crece en danza árabe en Tarija, con la humildad y la pasión que la caracterizan se consolida  como una promesa para este arte en la ciudad.

Estudiante de segundo año de fisioterapia, actualmente vive con su madre y abuela que considera la apoyan en todo lo que emprende,  el pilar fundamental para Rosita es la familia por lo que la llenan de la fuerza que requiere para seguir en el camino de la danza.

A pesar de que la admiración por la danza árabe inició desde niña, se inició primero en la danza clásica donde obtuvo la base de técnica que toda bailarina requiere. Hace 7 años Rosita empezó su carrera en belly dance.

“Estoy refeliz bailando porque me siento diferente a lo que sentía en todo el resto del día, deseo mucho poder viajar a especializarme Dios mediante”, expresa Rosita.

Rosita por primera vez tuvo la oportunidad de bailar un solo en el festival del ballet Belly Art, donde se encuentra ensayando y aprendiendo día a día, por el programa de Abril en Tarija, para ella el sentir la música fluir y bailarla frente a los cientos de personas que se congregaron fue mágico, por lo cual queda muy agradecida a sus profesoras por la confianza puesta en ella.

Publicidad

Pero también Rosita explica que bailar en grupo también trae lindos recuerdos porque todas las chicas se unen y la energía es una, los ensayos siempre son dinámicos lo que permite que todas estén atentas a corregir los errores que se van generando para poder entregar perfección al momento de estar en un escenario.

Después de la pasión por la danza, Rosita también práctica modelaje junto al staff de modelos ‘Bohemia’, como la danza, la joven es muy disciplinada y con mucha voluntad por lo.que está constantemente practicando en pasarelas. Ya se presentó en varios desfiles donde vistió las mejores ropas de diseñadores bolivianos, Rosita se siente muy dichosa porque esto le permite conocer a mucha gente y hacer amigos.

“El tiempo es súper valioso y gracias a Dios siempre los horarios son buenos en ambos, cuando debo ensayar o desfilar, también los estudios y alguna salida, pero cuando quieres algo siempre habrá tiempo para hacerlo, siempre y cuando lo quieras hacer”, señala Rosita.

Como anécdota recuerda que en un viaje a La Paz, ella con una compañera de danza bailaron una danza folclórica pero tal fue la pasión que rasparon sus pies pero aunque doloroso es un recuerdo que no olvidará.

“Bailar es liberarse y volverse libre, el arte sale del alma y después lo expresa el cuerpo, no importa el cuerpo cuando todo lo que expresas es hecho desde el corazón”, señala Rosita.

LO MÁS VISTO