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Más allá del horizonte

A propósito de la nueva familia de billetes

Viernes, 20 abril 2018 - 07:00 AM - Gustavo Blacutt Alcalá
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Primera parte

¿Sabían ustedes que la actual familia de billetes es la más antigua familia de billetes de la región y una de las más antiguas del mundo? Tiene una circulación de más de 31 años y seguramente seguirá circulando algunos años más junto a la nueva familia. Pero lo más interesante de la longeva familia, es que su diseño fue realizado por un trabajador del propio Banco Central de Bolivia y que hace muy poquito se acogió a la jubilación, me refiero a don Felipe Ramos a quien desde estas líneas va un justo reconocimiento y homenaje por sus servicios al país.

En el ámbito internacional y sobre todo los especialistas en materia de gestión del efectivo, sostienen que una familia de billetes no debe tener una circulación mayor a los diez o quince años y la principal razón de esta renovación periódica de familias de billetes se encuentra en la falsificación de los mismos, ya que cuanto más tiempo está en circulación un diseño de billetes, más tiempo tienen los falsificadores de pulir sus técnicas de falsificación y por tanto de una mayor circulación de los mismos, en Bolivia de acuerdo a datos de la Policía Boliviana la circulación de billetes falsos es de aproximadamente unas 12 millones de piezas.

Una de las formas de falsificar billetes, es lo que se conoce como “billete partido” que consiste en separar o desdoblar en dos el billete original, para luego pegar uno falso a cada lado, de esa forma un billete verdadero se transforman en dos billetes falsos, esta técnica tiene la ventaja de hacer pasar desapercibido al tacto, (que es la forma más usual de reconocer un billete),  y que por lo mismo tiene mayor éxito, al punto que muchas veces logra engañar a personas como los cajeros de banco que normalmente están muy entrenados en reconocer este tipo de falsificación, la otra ventaja es que mantiene todas las otras medidas de seguridad del billete, ya que un lado conserva todas las características propias del papel especial con el que se fabrican los billetes originales y otros elementos de seguridad como el hijo de seguridad, la marca de agua y otras, al que se agrega un papel y una impresión falsa del mismo billete.

La otra forma de falsificar billetes, es a través de la técnica conocida como “billete lavado” que consiste en quitar toda la pintura del billete de cortes menores, mediante procedimientos químicos e imprimir sobre estos, billetes de cortes mayores, es decir se lava un billete de diez y se imprime uno de cien o de doscientos bolivianos. La ventaja de esta técnica, al igual que en el anterior caso, es pasar desapercibido al tacto, aunque tiene el inconveniente de conservar las medidas de seguridad del billete del corte menor, que luego son reemplazadas con elementos falsificados propios del nuevo corte, sin embargo temas como el motivo coincidente, la marca de agua, tinta iridiscente, hilo de seguridad y otras propias del sustrato del billete de corte menor, son difíciles de reemplazar y por ello se requieren de otras técnicas que disimulen o distorsionen, dichas medidas para falsificar de la manera más creíble posible.

Sin embargo no son las únicas técnicas de falsificación de billetes, está la tradicional forma de falsificar todo el billete utilizando papeles especiales que cuando son nuevos su textura de alguna manera imita la textura del original y este es un gran peligro cuando las familias de billetes tienen mucho tiempo en circulación, su uso prolongado da una gran ventaja a los falsificadores, porque les permite mejorar constantemente sus técnicas de imitación y uso de otros elementos físicos y químicos que hacen imperceptible, no solamente al tacto sino también a las vista su origen falso.

Por todo lo señalado hasta aquí considero un acierto la incorporación de esta nueva familia, porque reducirá la falsificación de billetes de manera substancial por lo menos en los primeros años, hasta que descubran los secretos y características especiales que con seguridad traen los nuevos billetes, evidentemente existen algunas medidas de seguridad y de diseño que me hubieran gustado se incorporen, como por ejemplo la diferenciación de los tamaños de billetes, que consiste en que cada corte tiene unas dimensiones distintas, de forma tal que los cortes menores son más pequeños tanto en el largo como en el ancho del billete o solamente en el ancho, lo cierto es que esta diferenciación de medidas repercute en hacer estéril la técnica del billete lavado, porque al no coincidir las dimensiones de los cortes menores con los cortes mayores cualquier billete falsificado de esta forma es fácilmente reconocible por cualquiera.

En una segunda parte abordaré temas de diseño, economía y otras características de la nueva familia de billetes que considero deben ser valorados a la hora de hacer una sana crítica.

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