RAÚL PINO-ICHAZO TERRAZAS LAS LEYES SON PERFECTIBLES SOBRE VIOLACIONES Y AGRESIONES SEXUALES
Domingo, 4 febrero 2018 - 07:48 AM - La Voz de Tarija
WhatsApp Email

En Alemania, país al cual se lo identifica por su solidaridad por el prójimo, por su laboriosidad y  fortaleza económica, como el líder  de la Unión Europea, no se suscita  la inercia y el conformismo  a las leyes de protección a las mujeres en el horroroso y degradante  tema del feminicidio, agresiones sexuales y violación.

Bajo la premisa de No es No, que significa definitivamente No, recientemente se modificaron las leyes en Alemania, para que esta simple y contundente determinación de voluntad de la mujer, sea suficiente para condenar irremisiblemente al agresor sexual sin mayor dilación, tramite engorroso o las infaltables interpretaciones líricas sin fundamento de los malos abogados defensores de ilícitos contra  la mujer, el ser más importante de la creación.

Esta  modificación legislativa del país germano está lejos de acercarse  a nuestro ordenamiento jurídico, pues las autoridades judiciales disponen de leyes desfasadas para arbitrar estos casos, que se incrementan día a día, con criterio jurídico moderno, en forma acelerada y con penas establecidas que no admiten sustitución, menos arreglos bajo el tapete, pues juez, defensor e involucrados van a la cárcel.

No significa No, para disminuir al máximo, sino eliminar definitivamente, soñando un poco, esta tipología de delitos sexuales que marcan a las víctimas para toda la vida, por lo que también deberían considerarse los daños morales con cuantiosa reparación económica. Conscientemente, esta es la forma correcta de aplicar las leyes, reformándolas frecuentemente en función a las necesidades de la población siendo el segmento etario de los jóvenes el que da la pauta  certera para asumirla y convertirla en ley.

Las leyes adquieren vida cuando el legislador y el jurista las analizan, interpretan, derogan y abrogan constantemente, en conformidad con la evolución de las sociedades y, para contrarrestar eficazmente la perfección del ilícito. Existe una falencia evidente en nuestro Poder Legislativo, en cuyo cuerpo se detectan carencias serias de formación jurídica y de Ciencia Política, siendo paradójicamente este ámbito donde se originan nuestras leyes.

El abogado moderno debería conocer con profunda lealtad a sí mismo y a su profesión que, cuando el Derecho agota sus dimensiones, es decir, que el jurista  sabe o  domina todo sobre la ley escrita debe, imperativamente, realizar la interpretación de la ley que lo ocupa, trasladándola después del tratamiento gramático, histórico, exegético y hasta teológico, al ámbito ontológico que significa someter la ley que se interpreta para dilucidarla en su ser por el espíritu del jurista y convertirla  en una sola cosa  espiritual, pues, la evidencia que la mujer y el hombre fueron creados con inclinación definitiva  al bien; con esta  etapa obligada de intelección la ley en el campo o ámbito ontológico será interpretada en este proceso con ineludible consideración a esa inclinación, entonces, emerge una interpretación diferente: más humana, justa y efectiva.

por: Raúl Pino-Ichazo Terrazas

LO MÁS VISTO