KAREN ARAUZ SUS PLANES, NO SON LOS DE TODOS
Sábado, 28 octubre 2017 - 07:02 AM - La Voz de Tarija
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En otra época, se repetía como consigna para dar ánimo a los medio temerosos, algo así como “la cosa está que arde y hay orden de no aflojar”. No se la circunstancia exacta de lo que sin llegar a ser una consigna de guerra, evidentemente creaba un espíritu de cuerpo y cierta identidad de grupo. Me vino a la memoria, porque , la cosa sí, está que arde. Y es el momento de apretar.

Para comenzar, el voto nulo en la segunda edición de las elecciones bufas para “lograr la independencia de un gran y renovado” poder judicial, es lo primero que se debe hacer. Es probable que haya uno que otro de los postulantes que podría haber sido un elemento medianamente valioso. Pero todos llegan con un pecado original con gran tatuaje en la frente “postulante funcional al proceso” y eso sería todo. De lo que se trata anulando el voto, es de no prestar ni un resquicio de legitimidad a lo que no lo es. Ya son demasiados años que venimos siendo condescendientes. Y hay cosas con las que no se debe transar. La democracia es patrimonio de todos y cada uno de los bolivianos que en mayor o menor medida, han puesto su granito de arena para vivir en un Estado de Derecho, donde al menos nuestra mal afamada justicia, adquiera algo de credibilidad. Todos estamos cansados -incluida la Policía que los atrapa-, ver a reos en las puertas giratorias del sistema judicial.

Los registros de los hechos de corrupción, son de una variedad superlativa. Desde el que se lleva papel y elementos de escritorio de la oficina a su casa, hasta lo más reciente, -surrealismo puro-, que ha significado el robo de millones de dólares de nada menos que del banco estatal cuando todo el aparato de administración del estado, debiera estar encargado de salvaguardar. Ya la obligatoriedad de usar los servicios de ese banco, no quedó sólo para la administración pública. El SOAT en su recién creada compañía de seguros, fue obligatoria para moros y cristianos.

La corrupción es tanta y tan variada, que después de doce años de acostumbrarse a tratar la cosa pública como si fuese un manantial mágico de recursos, a ellos, no les llama la atención. La opinión pública esboza una cada vez más larga lista de latrocinios que se han perpetrado en esta década de despilfarro. Sin embargo, estas muestras de lo que sin ningún remordimiento suman y siguen, pareciera que no son tomadas en cuenta por la ciudadanía. Pero están grabadas en piedra, por lo que no debieran creer que una aclaración estilo los Arce, hace que todo pase y se olvide.

Como siempre, variopintos adictos a las cámaras y los micrófonos, se lanzan con justificativos absolutamente delirantes. Hace unas horas un canal de televisión, dio a conocer el trabajo que le encargara a un empresa de encuestas, resultando un promedio cercano al 70% en todo el país que rechaza la postulación del binomio por un nuevo período. La encuestadora, todos lo saben, es cercana a los círculos de poder, por lo que no es descabellado pensar que ese porcentaje está por encima de lo publicado. Aparentemente es más o menos lo sucedido, la razón porque se dio alas y buen viento al Director del INE, quien aparentemente, insistía en salir con estadísticas fidedignas y con cara lavada. Hay sinceramientos y arranques de veracidad que están casi penados por ley. Por ahora, deben agradecer que no se les encuentre -por insurrectos- algún justificativo y que “su” justicia los mande con detención preventiva por tiempo ilimitado.

Si todo esto- que es apenas una muestra- no hace que el oficialismo asuma que están jugando con fuego y no obstante persista en su bochornosa campaña, va a ocasionar situaciones que pueden incluso, llegar a poner en riesgo la contenida paz social. Y en Bolivia, sabemos y tenemos experiencia de cómo comienza un bochinche pero nunca sabemos en qué momento se puede transformar en verdadera convulsión.

Aún están a tiempo. Hay individuos con un nivel de belicosidad obscena, como el dirigente de los cocaleros, el otro, que se ha dedicado en los últimos días a tirar molotovs a diestra y siniestra. La iglesia católica que es, -guste o no- una agrupación ciudadana tan válida como cualquiera para opinar y alzar su voz sobre el desarrollo de los acontecimientos sin significar por ello que busque llevar a nadie a la hoguera inquisitorial. Y es atacándola del modo que lo hacen, como logran aumentar el malestar común por esos camorreros que usan la violencia ante la falta de argumentos y razón.

Ah, Presidente, sería bueno que tome en cuenta que muchos acostumbran, porque libremente lo desean, llamar a la ciudad de La Paz, Chuquiago Marka. Como todos, que escogen su bandera, su himno o su flor. Pero insisto, cuando les da la gana. No es bueno que haga usted que opten por usar algún otro apelativo. Existe también aquello de “La Paz, cuna de valientes” pero posiblemente, optarían por elegir aquello de “tumba de tiranos”. Nunca se sabe.

por: Karen Arauz

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