Aventureras

Cuatro mujeres de Ecuador llamadas las ‘Warmifonias’ avanzan en la vida al ritmo del pedal

Cuatro mujeres de Ecuador llamadas las ‘Warmifonias’ avanzan en la vida al ritmo del pedal
Sábado, 26 agosto 2017 - 13:11 PM - Jessica Hoyos
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Desde Ecuador han llegado a Tarija las Warmifonias, son mujeres que emprendieron un proyecto el 25 de febrero de 2017 que consiste en recorrer más de 10.000 kilómetros por Latinoamérica desde Quito pasando por Perú, Bolivia, Argentina, Paraguay hasta Rio de Janeiro en Brasil, en bicicleta buscando historias de mujeres transformadoras para construir una red de intercambio de saberes y lo más importante, generar cambio.

La palabra quechua Warmi significa mujer y Fonias del latín se interpreta como voces o sonidos, estas palabras han forjado el nombre de estas cuatro aventureras que consideran que buscan transformaciones al ritmo del pedal. Ellas son Sofia Gordón, investigadora urbanista, Genevieve Rayoy es estudiante de salud reproductiva holística, Daniela Borja es diseñadora de accesorios de bicicletas y Sofía de la Torre más conocida como la “Guaytamba” es arquitecta.

Son mujeres muy alegres y llenas de positividad, sentadas en ronda en la plazuela bajo la estatua del libertador Antonio José de Sucre, se ha dado rienda suelta a una entrevista amena, compartiendo experiencias y conociendo más a las Warmifonias.

El inicio de la aventura

Cuatro mujeres de Ecuador

Las cuatro aventureras cumpliendo su sueño

Sofia y Daniela ya se conocían antes del viaje pues ambas eran parte del colectivo Carishinas que es un colectivo de mujeres en Quito. “Con la Dani siempre queríamos irnos lejos en la bici, recibimos ciclo viajeros en nuestras casas”.

Luego bajo el pretexto de un café conocieron a la “Guaytamba” con quien platicaron en ese momento sobre el sueño de emprender un viaje en bici ya que ella había hecho un viaje a Colombia antes. “Pensamos que debíamos juntar a esta chica porque es muy decidida”.

La planificación del viaje comenzó en agosto de 2016, por lo que asistían a ferias para vender imanes con el fin de lograr solvencia. En una de estas ferias conocieron a Gene ya que ella en su trabajo de medicina reproductiva holística promueve el uso de toallas femeninas ecológicas.

“Le dijimos mira hay este proyecto, fue lindo porque con ella fuimos en un viaje previo de 8 días y así terminamos en el grupo como por muchas casuales”, dice Daniela entre sonrisas. Por su parte Gene cuenta la experiencia como seguir un impulso, un sueño, unas ganas y saber que todo se acomoda. “Yo decidí en diciembre que me iba y a las pocas semanas conseguí quien me cuide la casa y a mis animales, si quieres hacer algo todo es posible”.

“Yo en este viaje he aprendido a sentir, a encontrar historias lindas y también en lo personal el viaje te dice que te hace falta, disciernes tus emociones y aprendes a manejar eso. El viaje es como tomar una pastillita de la vida bien cargada”, ha dicho Sofia.

Gene ríe y agrega que en el viaje a aprendido que todo pesa y que ahora espera volver a casa a botar y vender todas las cosas que tiene y que no usa. “A veces tenemos cajones llenos de cosas que solo nos causan ansiedad”.

Las chicas cuentan con apoyo de algunos financiadores que les envían dinero mediante el intercambio de recolectar historias de mujeres por Latinoamérica, también reciben apoyo de algunas empresas que les brindan equipo e indumentaria pero más que nada cuentan con el buen corazón de los latinos que van encontrando a su paso y que siempre les dan un lugar donde descansar, alguna comida y compañía.

La ruta

Ellas partieron de Quito el 25 de febrero, ayer cumplieron 6 meses recorriendo Latinoamérica y aún les queda completar los 10.000 kilómetros hasta su destino final. De Quito fueron por Sierra y llegaron cerca de la amazonia por una ciudad llamada Macas. Entraron a Perú por la ceja de selva por la parte Oriental, hasta llegar a Cajamarka.

A continuación pasaron por toda la Cordillera Blanca y siguieron por la montaña pasaron a Cuzco y siguieron bajando hasta entrar a la frontera con Bolivia por Copacabana. “El plan inicial era hacer Copacabana, La Paz, Oruro, Uyuni, Villazón y Argentina pero ya cuando llegamos a La Paz nos dijeron que vayamos a Cochabamba y estando ahí nos dijeron que vayamos a Sucre y luego fuimos a Potosí y ya que nos desviamos aprovechamos y llegamos a Tarija”, explica Dani.

En la plazuela Uriondo de Tarija

A su paso por Tarija en la plazuela Sucre

Las viajeras son cuatro pero la “Guaytamba” por razones de salud se ha quedado en Potosí y las está esperando para poder continuar ruta hacia Argentina para finalmente terminar el viaje en Rio de Janeiro.

Solo lo necesario para viajar

Este pintoresco grupo de mujeres, asegura que cuando se quiere hacer algo se puede y por ello el elegir la bicicleta adecuada para viajar no ha sido un problema ni un dilema. Ellas han utilizado las que tenían preferentemente con algunos cambios y tampoco hicieron grandes modificaciones, quizá un poco en la suspensión pero por lo demás viajan en bicicletas sencillas eso sí muy bien adaptadas es decir para poder pedalear con comodidad.

“Yo busque que mi bici sea liviana y que tenga más marchas, se necesita una bici básica. Depende del ciclo viajero y por donde vayas a ir. Tenemos una llanta de repuesto labrada por si acaso, hay unas llantas especiales que sirven para ruta y camino de tierra. Tenemos un líquido que ponemos dentro de la cámara para que se parche sola”, cuenta Gene.

Intercambio de experiencias

Dani ha podido observar las ciclo vías en Sucre y Cochabamba, cree que a pesar que son ciclo vías chicas son periféricas ósea que no te sirven para llegar de un punto a otro sino más para paseo. “En Tarija vi que hay una ciclo vía en una de las calles principales eso es positivo, Quito no tiene las condiciones que hay en Tarija aquí el clima y la ciudad es plana es muy bonita”, dijo.

“Quito es como un balcón, abajo hay muchos valles. Gene vive en uno de los valles y subir en bici desde su casa toma como una hora y media todo en subida y son solo diez kilómetros es más difícil andar en bici”, agrega.

Alba Gareca es una activista tarijeña quien estuvo presente junto a otras mujeres ciclistas de Tarija conociendo a las Warmifonias. Ella les ha contado que en la ciudad existe Masa Crítica y Bikers y que se encuentra trabajando junto a otros activistas en una ley municipal como fomento al uso de la bicicleta como medio de transporte.

Entrevista con La Voz de Tarija

Contando sus anécdotas a La Voz de Tarija

“Para nosotros transportarnos todos los días en bici como mujeres es un poco más de animarse es una cuestión de empoderamiento y hacer valer sus derechos como ciclista que extiendan la mano delante de un auto para pasar. Cada una a su manera trata que la sociedad sea mejor y la bicicleta es un instrumento para lograrlo”.

Otro invitado en la ronda fue Hunter, un joven que llegó de Bremen Alemania. Dijo que ir en bici es divertido y que también lo hace a donde va. “Me parece increíble su viaje me encanta que sean aventureras y que hayan cruzado Los Andes, estaré solo dos meses en Bolivia me parece que Latinoamérica es impresionante para viajar”.

En Quito hay iniciativas estatales y ciudadanas como Carishina en bici para incrementar la demanda y el uso de la bici en la ciudad. “Hacemos una carrera urbana en la ciudad cumpliendo puntos es impresionante el impacto y la diversión que se generó para usar la bici de noche. También paseos en áreas rurales y creamos una escuelita voluntaria para mujeres buscamos madrinas que acompañen a mujeres para que aprendan a montar la bici y para desenvolverse en la ciudad”.

Finalmente las Warmifonias se han despedido con la alegría de haber podido conocer Tarija y esperan que más mujeres puedan unirse al colectivo teniendo una percepción segura de la bicicleta como medio de transporte.

 

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